Darío Silva aclaró que no trabaja de mozo y dijo estar “muy bien económicamente”

“Que me hayan robado los mamones de representantes y otras personas no significa que esté muerto”, contó el ex delantero uruguayo. Darío Silva fue noticia este miércoles a partir de un informe del programa español ‘Jugones de La Sexta’, que lo presentó como nuevo mozo en una pizzería de Málaga, ciudad en la que reside. No obstante, en diálogo con el programa radial uruguayo Tirando Paredes, de la 1010 AM, el propio ex futbolista se encargó de aclarar que no está trabajando en ese local.



 

“Estoy contento. Vivo con mi familia; con Lorena y con mi hija Luna. Vengo a la casa de un amigo en la que tiene esa pizzería. He venido siempre y es la única pizzería que he pisado en Málaga porque me siento como en mi casa. No es que trabaje; vengo a disfrutar de estar con mis amigos. Ahora estaba haciendo un documental y surgió eso de que me estaba ganando la vida en una pizzería, pero no es así”, expresó.

Económicamente estoy muy bien

“Estaban mis amigos que juegan en el Málaga actualmente. Esto aquí es como una mutual de jugadores del Málaga. Todo presidente, jugador y los que están en el club pasan por aquí. Si no pasan por aquí no serán malaguistas. Al que le serví la pizza es un gran amigo mío de muchos años como Marcelino Torrontegui, uno de los mejores masajistas del mundo. Fue un orgullo”, agregó Darío, quien lleva dos años viviendo en Málaga.

“Me fui de Uruguay porque cuando tuve el tema del accidente pedí que me dieran una pensión por la prótesis y sus costos. En Uruguay me dijeron que no me podían dar porque tenía un 65% de invalidez. Acá en España a los tres días me dieron la incapacidad y lo pude lograr. En Uruguay siempre estamos atrasados”, añadió, y dijo estar trabajando para una empresa de su amigo Sergio Ramos y el hermano en la representación de futbolistas. “Si vuelvo a Uruguay sólo es para buscar jugadores, porque los uruguayos dan la cara”, señaló.

A ser consultado por su situación económica, dijo estar “muy bien”. “Que me hayan robado los mamones de representantes y otras personas no significa que esté muerto. Si tengo que trabajar, trabajo. Eso es lo de menos. Pero estoy muy bien; tengo mi familia, nos alimentamos bien y vivimos de la manera que deseamos”, aclaró el olimareño de 46 años.

Disparó contra Boselli y el Grupo Casal

El ex futbolista nombré entre esos contratistas a Pablo Boselli, a quien acusó de ser “un reverendo ladrón, tanto él como el señor Bruno Santín, su abogado”. “Están metidos en una corrupción que de momento nos han robado a muchos jugadores. Estoy hablando de la Cumbre de Carrasco, donde nos estafaron. De tanta corrupción que hay en Uruguay no hemos podido lograr que estén en su lugar, que es en el Comcar”, agregó.

Darío Silva, quien recordó haber sido “uno de los primeros que dijo que el mafioso número uno en Uruguay era Eugenio Figueredo”, explicó que llevará a la Justicia “a esos dos personajes” y que pondrá “abogados europeos de alta calidad”. “Estoy dispuesto a desenmascararlos porque hay jugadores nuevos muy buenos que no se dan cuenta de la persona que es. Hay grandes jugadores que están en Europa y también los han robado”, dijo.

El ex delantero uruguayo también disparó contra el Grupo Casal: “Me quedaron debiendo un palo verde en la transferencia cuando llevaron a Fabián O’Neill. Y nunca más me lo devolvieron. Siempre se quedaron con el 20% de los pases de los jugadores. Pero eso ya quedó en el pasado y no me interesa esa clase de personas. Prefiero estar con gente hecha y derecha”.

El fútbol uruguayo: “los presidentes de los clubes son alcahuetes de Casal”

“En Uruguay nunca me sentí valorado. Vos llevabas un jugador a prueba a un club y el presidente te decía que tenías que pagarle la mitad del sueldo. Ahora esos clubes me llaman porque están mal pero les doy la espalda”, dijo, y lamentó la situación actual del fútbol uruguayo, donde “la empresa esa (Tenfield) va a otros países y les da mucho más dinero que a Uruguay por los partidos, olvidándose de quién le dio de comer”.

“Los que tienen que ganar son los clubes, pero lamentablemente él (Francisco Casal) manda en todos los clubes y no hay manera. Los presidentes son unos alcahuetes de él. El fútbol uruguayo está manejado por una sola persona. Saca muchos jugadores pero está estancado porque hay equipos que no pueden pagar sueldos de miseria. Pero siguen existiendo los presidentes alcahuetes de Tenfield”, lamentó.

Consultado por la selección uruguaya, dijo que “el proceso (de Tabárez) ha sido fantástico a nivel de estructura”, pero “es hora de que ganemos una Copa del Mundo”. “El fútbol que hace no es para los jugadores que tenemos hoy en día. Tenemos a los mejores volantes, la mejor defensa y una delantera de la hostia, pero no podemos hacer goles y no jugamos a nada. Creo que debería dar una vuelta. Ganó una Copa América y me saco el sombrero, pero después no ha ganado nada y sigue. Eso es lo que me sorprende”, concluyó.


Suscribite !